lunes, 28 de septiembre de 2009

Empecemos por casa

Eduardo Guajardo, cantautor santacruceño.


“Tan solo un hombre”

Dejándome llevar,
sol de mis alas en el viento.
Sobre el inmenso mar
dejé los sueños un momento, un momento.

Quería remediar
en las distancias mis heridas,
los ojos la humedad,
y de los besos las partidas, las partidas.

Fue duro comprender
que frágil soy a la deriva,
solo una mancha más,
en la profunda geografía, de mi vida

Soy tan solo un hombre,
niño sencillo, un simple ovillo
que por mas vueltas que le den,
lleva en si mismo su principio y su final.

Soy mi propia sombra,
perfil oscuro, como esta tierra
resisto en sabia mineral
desde mi oficio de sentir y de cantar.

Solo se queda atrás
quien tiene las alas caídas,
el alma es mucho más,
que una materia indefinida, diluida.

Quien puede darme más,
que esta guitarra amanecida,
es la incondicional
puerta a mi llanto en sus astillas y la risa.

Te siento a la verdad,
nada más duro en estos días,
quisiera renunciar
pero más fuerte es mi camino y el destino.


Una de las características que describen a Eduardo Guajardo como cantautor es, sin duda, la poesía que hay en sus textos. Las letras de sus canciones hacen referencia a la vida, las historias, describen la geografía y clima, las costumbres y la gente de su tierra, Río Turbio. “Tan solo un hombre”, creo que esta canción es un muy buen ejemplo que da fe de su poesía y de sus metáforas en la que, a mi criterio, se autodefine como persona, nos deja ver su interior, sus sentimientos y sus anhelos.
Los mineros que trabajan en las minas carboneras de Río Turbio, imcliyendo a su padre que falleció en el derrumbe de una de ellas, son homenajeados en una de sus canciones “Que va a pasar un obrero”.


http://www.bymsrl.com/discografica/artistas/guajardo/biografia.htm